Plazuela del Refugio. Calle 5 Norte 2800

Una imagen de la Virgen que llevaba consigo en sus viajes por Italia un misionero jesuíta, fue coronada públicamente en aquel país el año 1717, por atribuírsele muchísimas conversiones, y recibió el nombre de Ntra. Sra. del Refugio (de los Pecadores), tomado de la oración que llaman la letanía lauretana (de Loreto) o Refugium peccatorum. 

Nuestra Señora del Refugio.

Otro jesuíta trajo dos copias de esa imagen a Puebla, una de las cuales regaló al farmacéutico Pedro López de Villaseñor, dueño de una botica que se hallaba en la esquina del Portal hoy de Hidalgo y la Calle de Guevara, el mismo que después escribió la Cartilla Vieja. Don Pedro, en 1746, la colocó en un nicho, en la esquina de las Calles de Guevara y Santísima, frente a su casa. Su ejemplo fue imitado; pronto se contaron unos 7 nichos con copias de la misma imagen, pero que 40 años más tarde casi todos habían desaparecido. Un vecino del “barrio de la Calera” (de S. Antonio), que vivía en la C. 5 Norte, hizo pintar una efigie que veneró en su casita, convirtiéndose ésta por algunas semanas en capillita. Creciendo la adoración de la imagen, le erigió, el mismo año, el padre jesuíta Miguel José de Ortega una capilla más amplia en la acera oriente de la misma C. 5 Norte, casi frente al actual templo, en la esquina que mira al Poniente y Sur, donde subsistió, de bóveda y con su pequeño coro, como accesoria de la calera de la Providencia, hasta 1924, cuando fue destruida por una explosión que ocurrió en la cohetería establecida en ella. Hoy se ve todavía una pilastra en la esquina de la fachada que mira al Sur, tres estribos o pilastras en el costado y dos medias columnas en el interior. 

Antigua capilla del Refugio.

El mismo padre Ortega empezó a levantar al año siguiente (1747) la iglesia definitiva, poniéndose solemnemente la primera piedra de los cimientos por el representante del obispo Abreu. Terminada la iglesia, se trasladó a ella la imagen en 1752; el templo se ve en el plano de Medina (1754), y se menciona como “Santuario de Ntra. Sra. del Refugio” en 1758. En el interior del templo se sepultaron personajes prominentes del barrio, entre ellos miembros y las familias León, Soto, Santillana y Ávila, hasta en este siglo.

La Plazuela de Ntra. Sra. del Refugio se cita desde 1787. En el directorio de la Guía de 1852 dan el nombre a toda la plazuela. En el padrón de 1832 se titula la parte Sur de esta cuadra, entre la plazuela propiamente dicha y la Av. 28 Poniente, donde hoy está el portalillo. Calle 1a. del Refugio. Al presente la denominación oficial es Plazuela de Victoria.

En la finca núm. 12, que forma esquina y linda con la vivienda del capellán, había en 1824 la tienda de la Sra. Silva, que también poseía el mesón contiguo, la actual calera de la Trinidad, en la Calle Real de Sta. Ana. Al presente está aquí la calera que en 1852 parece haber pertenecido a la testamentaría de Juan Pérez y que desde 1898 fue de Gregorio Ávila, quien al mismo tiempo tenía los hornos de León y Ramírez. En 1906 y hoy la llaman Calera de Guadalupe. (Sin embargo, según el padrón de 1832, parece que la tienda de la Sra. Silva estaba en la Calle del Costado del Refugio, Av. P. 500, al Poniente del templo, y que dicha esquina pertenecía a la testamentaría de Eleuterio Soto.)

En la acera oriental, frente al templo, en la manzana del molino de S. Antonio, hay dos caleras. Una, la núm. 5 (o 13), la grande, sita más al Sur y llamada del Refugio en 1866, hoy de la Provincia, lleva marcado en el interior de su horno, según dicen, el año de "1761"; la otra, núm. 16, ubicada en la salida Norte de la plazuela, se titulaba hasta hace poco Sta. Elena, por el nombre de pila de la esposa de uno de los arrendatarios, y hoy Sta. Lucía. En cada finca hay dos hornos, y ambas pertenecían en 1824 a Joaquina Soto, en 1832 a la testamentaría de Eleuterio Soto y de 1873 a 1908 a la familia O'Farril.

Por 1850-70 la calera chica (Sta. Elena) era propiedad de Miguel Muñoz, quien, dicen, fue partidario de los franceses, y durante la invasión pintó su calera de color rojo con fajas azules, por lo cual la llamaron La Colorada. 

La otra calera, hoy La Providencia, pertenecía en esa época al alemán Emilio Voss (véase C. Martinica), y hasta 1866 a Ángel O’Farril. La pequeña manzana que está en la esquina de la C. 5 N. 2800 a la Av. 28 P. 300 (Calzada Refugio), núm. 14 (3) de la Plazuela, y tiene un portal en su frente que mira al Poniente, con una tienda, de un solo piso, se conoce desde 1824 con el nombre de el Cuadrito, pero no está marcada en el plano de 1807. En 1892 le fue agregado un terreno, adquirido del Ayuntamiento, y en 1909 escriben que “a los cuatro vientos la rodea la Plazuela del Refugio”, pero en el padrón de 1902, el callejón que está al Norte y Oriente, se titula Rinconada del Refugio. En 1832 el Cuadrito pertenecía a la misma testamentaría de Eleuterio Soto que tenía también la calera hoy de la Providencia. Una “casa que fue de Ana de Soto, en la Plazuela de Ntra. Sra. del Refugio”, se cita ya en 1787. Parece que igualmente la calera de Granados pertenecía antes a un Soto. Dicen que el portalillo fue construido, hacia 1862, por Antonio Soto, quien, según el azulejo incrustado en la portada del templo del Refugio, murió el 10 de marzo de 1885, a la edad de 55 años. En 1909 el Cuadrito pasó por herencia de la familia Soto a poder de la familia Márquez.

La calera que está en la Rinconada, mirando al Sur, se titulaba Horno de Priego en 1824, y entonces era propiedad de la citada Sra. Silva. de 1832 a 1839 pertenecía al presbítero Ignacio Santivañez y de 1839 a 1903 a la familia Santillana. Ya en 1906 se titula Calera de la Encarnación, llevando el número 10 de la Plazuela del Refugio.

Parece que para la numeración de las casas consideraban como una entidad la Calle de Juan Granados, la Plazuela del Refugio y la Calle Real de Sta. Ana. La casa núm. 1, la calera de Ramírez, estaba en la acera Poniente de la Calle de Granados (2200), esquina Sur de la Calle de los Hornos; seguía núm. 3, la calera de León, esquina Norte de la Calle de los Hornos, cuadra 2400, y luego las casas de la misma manzana, acera Sur de la Calle Real de Sta. Ana, núms. 5-11.

Los pares empezaban en la acera Oriente de la Calle de Granados, desde la Calera, hoy molino, núm. 2, hasta el núm. 8. Seguía el núm. 10, la calera de la encarnación, núm. 12, la calera de Guadalupe, en la manzana del templo, y los números 14-18 en la propia manzana, acera Norte de la Calle Real de Sta. Ana. 

Sin embargo, posteriormente se alteró el sistema, poniendo núm. 1 a la calera de la Sta. Cruz, núm. 3 al Cuadrito, núm. 5 a la Providencia, además núm. 17 al horno de Gastaca (C. Hornos) y núm. 19 a una finca de la misma manzana, acera Poniente de la C. 5 N. 2400; luego núm. 14 al Cuadrito, y núm. 16 a la calera de Sta. Elena.

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