En una casa de la cuadra precedente (1600), que después fue convento de Sta. Mónica, el canónigo Francisco Reynoso y Julián López fundaron, en los primeros años del siglo XVII, un hospicio para señoras nobles cuyos esposos estaban en viajes. (Reynoso fue racionero en 1573, canónigo en 1580 y murió en 1603, de manera que en el año 1606, que Veytia da como el de la fundación, ya no vivió.) Pero no teniendo ese instituto el éxito esperado, en 1609 se lo transformó en un recogimiento de mujeres perdidas, “que en él ponían reclusas las justicias eclesiásticas y seculares”. Tenía la advocación de María Magdalena, según los Libros de los Censos (1675, 1691 y 1701) o de Magdalena Penitente, como escriben Cerón Zapata (1714) y Veytia.
María, llamada la Magdalena o de Magdala (‘torre, fortaleza’), nombre de un pueblo de Palestina, oyendo la predicación de Jesús, se arrepintió de su vida licenciosa y ya no se separó del Salvador.
En el Libro 4 de los Censos (1613-23) se designan las actuales Calles del 16 de Septiembre. Y del 5 de Mayo por “Calle del Deán, que comienza desde el Carmen a dar a las Recogidas”.
Cuando el obispo Santa Cruz (1676-99) trató de utilizar la casa para un colegio de vírgenes, trasladó aquel instituto a la casa situada en la esquina de esta cuadra 1800 y de la Av. 2 P. 100 (Cruces) erigiendo formalmente por instrumento público, en 1694, una Casa de Recogidas, con el título de Sta. María Egipciaca. Esta santa nació cerca de Alejandría en 378 y dejó muy joven a sus padres para darse a la mala vida en aquella metrópoli y puerto del Egipto, pero estando en Jerusalén, se arrepintió y se retiró al desierto, al lado oriental del Jordán, donde se dedicó a la penitencia durante casi 30 años hasta su muerte acaecida en 431.
El instituto se puso bajo la vigilancia de un eclesiástico con título de rector, para cuya habitación compró el obispo una casa contigua. Una mujer de juicio, honesta y virtuosa, gobernaba a las asiladas, con título de rectora. En 1702 se concedió a la casa una merced de agua. El obispo Fabián y Fuero (1765-73) la amplió y reedificó, por ser muy crecido el número de las recogidas. El establecimiento se designaba con los nombres siguientes: Recogimiento de Sta. María Egipciaca (1707 y 1788), Colegio de Reclusión de Sta. María Egipciaca (1843), Colegio de Recogidas (1781), Recogimiento de Rameras (en el plano de 1754). En la época independiente, el instituto sirvió para el mismo objeto, pues en 1835 dice Peña que “la casa de Recogidas es para mujeres que destinan a ella los jueces por vía de corrección". El obispo Pablo Vázquez (1831-47) lo trasladó a la casa núm. 5 de la Calle de la Sacristía de las Capuchinas, donde después estuvo el Seminario. Subsistió hasta 1862. ( A fines del siglo pasado se fundó una nueva casa para arrepentidas, la Misericordia Cristiana; véase Pl. Antuñano.)
Dicho traslado se efectuó antes de 1843, pues entonces ya se hallaba en el antiguo edificio una “fábrica de hilados de lana con movimiento de sangre”, la que existió aún en 1852. En su sitio se construyó, de 1905 a 1908, el edificio titulado Grupo Escolar que sirve para escuelas oficiales.
La cuadra se llama Calle de las Recogidas en 1715, 1791, 1800, 1818 y desde el padrón de 1832 en los planos y nomenclaturas. En las Ordenanzas de Flon (1796) se da el nombre equivocadamente a la Av. 2 Or. 1 (Capilla Naturales) y en el plano de la Guía de 1852 a la cuadra 1600 (Sta. Mónica). Otra formas del nombre de esta cuadra 1800 son: Calle de la Arrecogidas (1866 y 1896), Calle de las Arrecogidas de S. Antonio (1896), Calle de las Antiguas Arrecogidas (1861), Calle de las Arrecogidas Viejas (1852 y en el plano de Rivera de 1862). La forma arrecogidas es un dialectismo que se conoce también en Guanajuato y aparece en Puebla no antes del siglo XIX (1852).
Otra denominación de la cuadra fue Calle de Sta. Mónica, como se llama también a la cuadra precedente (1600). Se la usó después del traslado del instituto, en 1843, al hablar del mismo y en 1853 escriben expresamente “Calle de Sta. Mónica o de las Antiguas Recogidas.” A más del recogimiento existieron, a mediados del siglo XVIII, “casas de encierro con título de Depósitos de Mujeres”. Las reclusas en ellas debían “entregar diariamente 6 onzas de algodón hilado”. En 1755, cuando se las suprimió, había cinco, instaladas en casas particulares: 1.— Calle del Costado de la Soledad (Camarín); 2.— Calle de la Acequia; .— “Depósito que llaman de Curioso”, en la Calle de la Aduana (Infantes); 4.— Calle de la Cerca de Sta. Teresa (Horno del vidrio); 5.— Calle del Costado de Sta. Rosa. Más tarde, la Ciudad misma tenía establecido tal instituto, pues en 1772 compró al convento de S. Agustín una casa “para ampliar la cárcel de mujeres”. Inmediata a la casa de las Recogidas estaba otra, perteneciente al convento de Sta. Mónica y llamada, en 1803, la Cárcel Vieja, y después (1816 y 1832), la Cárcel Chica, la que, desde 1790, había servido al gobierno de "cárcel, presidio o cuartel".
La casa núm. 1806, en la acera Oriente de la calle, conocida hoy por la Casa del Mesón, está relacionada con el mesón que en 1779 el Lic. Jerónimo Trujillo y Aramburu construyó, "de altos y bajo", a la espalda, "frente del convento de S. Juan de Dios y esquina del (antiguo) Callejón de Jesús". El mesón de la Calle de las Recogidas que gozó la misma merced de agua, después pasó a poder del convento de los carmelitas. Se lo cita en 1803 como el Mesón del Carmen, en 1806 como el Mesón Grande, sito en la Calle de las Recogidas o "frente de las Recogidas".
No hay comentarios:
Publicar un comentario