La orden dominica o de los predicadores fue fundada en Tolosa (Francia meridional) el año de 1215 contra los herejes albigenses por Sto. Domingo de Guzmán, nacido en Calahorra (Castilla), arcediano de Osma (1170-1221). Los dominicos llegaron a México de la diócesis, Fray Julián Garcés (1526-42), "el gran filósofo, eminente teólogo, orador elocuentísimo, muy aventajado en letras humanas, predicador ordinario de la Corte española". Este concedió a sus religiosos en la nueva población dos manzanas que se habían destinado para la Iglesia Mayor. La Calle de la Camacha hoy el Callejón de la Reforma, se cerró. Esa donación no puede ser anterior a 1533, año en que Puebla se incorporó a la diócesis de Tlaxcala. En Abril de 1534 ya residía aquí un vicario de la orden. A fines del propio año, los padres tenían una iglesia provisional y estaban levantando una grande. Pues en una solicitud fechada en 6 de diciembre de 1534 y que la Ciudad dirigió a la Real Audiencia, encargada del gobierno hasta la llegada del virrey, piden dinero para las obras del convento de Sto. Domingo, diciendo; "...(los padres) se sirven de presente con una iglesia baja y de poco edificio, y los cimientos que están sacados para hacerla de nuevo, van junto por fuera de ella." En 1535 se menciona "la calle que va de Santo Domingo al Tiánguez" (Zócalo). En 1550 los religiosos ya poseían las dos manzanas unidas, pues los agustinos alegan este hecho como argumento para que se les diera el permiso de cerrar, también ellos, la calle que pasaba por sus solares. Las habitaciones primitivas de los padres, junto con las construcciones más recientes, subsistían aún en tiempo de Veytia (1780).
El convento se surtió pronto de agua potable, pues en 1549 los monjes encontraron manantiales cerca del camino de Tlaxcala, trajeron el agua a la Ciudad y en 1551 dieron al público tres derrames o fuentes, dos en las esquinas que forman nuestras cuadras con las Avds. 4 y 8 P. 100, y la tercera también en la última calle (Cruz de Piedra). Junto a la puerta falsa. Una alcantarilla situada en la esquina de la C. 3 N. 400 a la Av. 4 P. 100 se cita en 1728.
Según Carrión, la actual iglesia se empezó en 1574 y estuvo terminada, excepto la cúpula y la torre, en 1611. En el piso del templo, inmediato al umbral de la puerta, hay una inscripción antigua que reza: "ACABOSE AÑO DE 1659". Con letras modernas se añadió: "SE REFORMO 1901". Aludiendo al nuevo piso que se hizo con lajas de Sto. Tomás (Totimehuecán), habiendo sido antes entarimado. La Capilla del Rosario, una joya arquitectónica, se inauguró en 1690. La actual torre se empezó en 1801 y aún en 1835 estaba sin concluir.
La iglesia, lo mismo que la provincia de la orden, está dedicada a S. Miguel, cuya imagen, de mármol, se ve en la fachada, encima de la puerta, y, de azulejos, al lado interior de la entada al actual atrio. En la parte superior de la fachada hay una estatua de Sto. Domingo, de tecali, y arriba el escudo de la orden, una cruz griega, de dos brazos iguales, rodeada del rosario.
Está flanqueada por dos perros, con una antorcha en la boca y un globo entre los pies, símbolo del fundador. Pues, según la tradición, la madre de éste, antes de su nacimiento, soñó que daría a luz un cachorro con una hacha encendida en la boca, lo que significa que su hijo sería la luz que iluminaría al mundo cristiano.
Respecto de la provincia de S. Hipólito de Oaxaca agregamos que ésta se erigió en 1596 y que recibió su nombre en honor del entonces general de la orden Fray Hipólito María y del papa Clemente VIII (1592-1605), antes llamado Hipólito Aldobrandino.
El atrio o cementerio, enlosado de laja labrada (1780), se hallaba en la esquina de esta Calle del 5 de Mayo a la Av. 4 P. 100. Estaba cercado de paredes, con tres puertas; una, la chata, en la misma esquina, tal como la tienen todavía los templos de S. Agustín, la Merced y S. Juan de Dios. Esta puerta se llamaba la principal: “Calle que va de la puerta principal del convento de Sto. Domingo a la de las Cruces.” Las otras dos puertas estaban la una como actualmente, en esta cuadra, frente a la entrada principal de la iglesia, la otra en la Av. 4 P. 100, donde subsiste una entrada.
Hasta 1826 era costumbre de hacer en el atrio la Batalla, un combate entre cristianos y moros, que aún hoy es el argumento de los autos o bailes de los campesinos. “Se ponían allá dos mal formados navíos encohetados y con ruedas, en uno don Juan de Austria, hermano de Felipe II y Víctor (vencedor) en la batalla naval de Lepanto (1571) contra los turcos, y en otro los moros.
Llegaba Ntra. Sra. del Rosario, que salía de Catedral y esperaba en la puerta, mirando para adentro. Encendía los cohetes que hacían mucho estruendo, y concluidos, salía don Juan de Austria de su buque, ya vencedor, iba a dar gracias a Ntra. Señora, y se retiraba la imagen."
Dentro del atrio estaba la portería o entrada principal al convento, compuesta de tres arcos y formados un ángulo recto con la fachada del templo, como en todos los conventos de religiosos de esta Ciudad. Hoy es casa particular (C. 5 de Mayo 409).
"En la misma portería, escribe Veytia, está otra primorosa capilla, que llaman Sala de Profundis, para entierro de los religiosos, cuyos sepulcros están al piso, guarnecidos con marcos de mármol de Tecali. Es un solo cañón de bóveda, muy bien adornada con figuras de yeso de medio relieve..." (sigue una descripción minuciosa). Efectivamente, en la parte del edificio que se transformó en el primer templo de los metodistas (véase C. Reforma), encontraron éstos más de 200 esqueletos.
En 1725 se menciona como situada en estas cuadras, "la cerca del patio de la iglesia del convento de Sto. Domingo"; en 1786 y 1789: "la puerta reglar del convento", que antes se había hallado en la Calle de la Cruz de Piedra.
Siguiendo al atrio y la portería, estaban los demás edificios del convento, cuyos bajos así como las accesorias en 1832 producían una renta relativamente alta ($870 anuales). En las otras aceras de la manzana unida, entonces había casas de vecindad: 4 en la Av. 8 P. 100 (Cruz Piedra), 7 en la C. 3 N. 400-600 (Cerca Sto. Domingo), 6 en la Av. 4 P. 100 (Arista), todas, menos 2 de la última cuadra, propiedad de los religiosos.
Hacia 1837 se edificaron en el atrio, en las aceras de ambas calles, tiendas de comercio. El centro del antiguo atrio se dejó, sirviendo entonces para mercado de semillas.
Las cuadras se llaman Calle de Sto. Domingo en 1786 y en los siglos XIX y XX. En las Ordenanzas de Flon (1796) y en la maqueta más antigua se lee la denominación equivocada de "Calle Cerrada de Sto. Domingo".




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