Calle Real de Santa Ana. Avenida 28 Poniente 500

En 1742 llaman a este pareja el Real de las Caleras. En 1781 designaban tanto esta cuadra como las siguientes 700 y 900 por “Camino Real de las caleras, que sube del convento de dieguinos de Sta. Bárbara para el barrio de Sta. Ana”, en 1800 por “la Calle Real que va (de un horno de cal) para el barrio de Ntra. Sra. Sta. Ana”. En 1824 esta cuadra 500 se titula “Calle 3a. que sube a Sta. Ana”, y en el padrón de 1832 Calle 3a. de Sta. Ana”, considerándose las cuadras 700 y 900 por Calles 2a. y 1a., y la cuadra 1100 (Sacristán), donde está el templo, por calle de Sta. Ana. Calle 2a. Real de Sta. Ana llaman a esta cuadra 500 varias veces en el Registro Público (1888); Calle de Sta. Ana en 1852, 1888, 1896 y 1903; Calle Real de Sta. Ana en 1906 y desde el plano de 1908 en adelante; Calle Nacional de Sta. Ana en 1906; Calle 2a. del Refugio en el directorio de la Guía de 1852.

En la acera Norte de esta cuadra, en la esquina de la C. 7 N. 2800 (4a. Colón), estaba una finca que en 1742 se componía de “2 hornos para hacer cal, 3 huertas de sembrar alcacer y 2 casas de edificio bajo, todo edificado de nuevo”. Al norte colindaba con el rancho de Pascual del Espíritu Santo. Después encontramos en el mismo sitio el horno de la Sta. Cruz, que en 1822 perteneció a Juan Granados y en 1824 a Juan Evangelista Rodríguez, quien, lo mismo que antes Granados, poseía también el horno de Granados en la C. 5 N. 2200 y en 1824 era jefe del barrio. 

En 1855 y 1861 escriben que “la finca conocida y rotulada de la Santa Cruz” linda al Oriente con un mesón, dentro del cual “se hallan unos hornos para hacer cal”. Este mesón, después núm. 16 (y 18), hoy 506, perteneció en 1824 a Mariana Díaz de Silva y de 1852 a 1888 a José de la Luz Zarco. Lo llaman el Mesón de Sta. Ana en 1852, y más tarde el Mesón de Zarco. En 1888 la finca pasó a poder de Trinidad Gutiérrez que la convirtió en la Calera de la Trinidad, nombre que lleva todavía; aún hoy contiene dos hornos. 

En la acera Sur estuvo antes (1742) el horno del Lic. Juan de Almazán. En 1800 escriben que la esposa de Rafael Mangino, María Josefa Mendívil (véase C. Adán y Colón) “está fabricando en el barrio de Ntra. Sra. del Refugio una posesión de casas de los tratos de panadería, tocinería, mesón, calera y dos hornos de fabricar cal”. En 1832 todas las cuatro casas de la acera pertenecían al concurso de Rafael Mangino, en 1878 todavía tres, núm. 5, 7 y 9 (501-505). 

En la finca núm. 9, la más grande, había un mesón, llamado el Mesón de los Santos Mártires (1824), del Refugio (1852), de Mangino (1879) y después de Rosano. Antonio Rosano tenía arrendada la casa y poseyó, de 1878 a 1899, la casa contigua, núm. 7 (503). Al presente está en el antiguo mesón la fábrica titulada La Hilandera.

La cuadra se nombra Calle del Mesón de Mangino en 1855 y 1861, y Calle de Mangino en 1885, 1896 y 1898.

Otro nombre de la cuadra fue Calle de la Fundición, que se usa en los planos de Ponce (1856), Almazán (1863), Careaga (1856-1883), en 1896 y en el padrón de 1902, aunque en el último lo atribuyen erradamente a la cuadra precedente (Calzada Refugio). La denominación se debe a la fundición (o mejor dicho, refundición) de hierro, que se instaló en la casa núm. 11 (507) que forma esquina con la C. 7 N. 2400 (3a. Colón) y linda al Sur con la calera de Gastaca. En 1852 perteneció a Bernardo Mier, el tío del arquitecto Eduardo Tamariz, y después a Tomás Marshall, que en 1852 poseía un establecimiento igual en Panzacola. Marshall nació en Inglaterra hacia 1815, y emigró a los Estados Unidos, de donde vino a Puebla; murió en 1882. La negociación, titulada Fundición del Refugio (1888), fue continuada primero por su hijo, llamado también Tomás, y después de la muerte de éste, por la viuda del padre, Plácida Rubira, en unión de Felipe Berna, el yerno de ella, y sus herederos hasta 1917. Hoy es la fábrica de hilados y tejidos La Angélica. (Otra fundición que por 1850-70 había en Puebla, era la de Federico Maillard, francés, "en los bajos del noviciado de S. Agustín, Calle de Sta. Rita", C. 5 S. 500.)

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