En 1775 "hubo una fiesta de toros para ayudar de costear la puente nueva que se echó en el río de S. Francisco en la calle que corresponde del Colegio Seminario de S. Jerónimo y llaman Puente de Ovando" (1781). El puente se construyó por seguir arruinado el de Analco, a pesar del empeño del maestro Illescas. Le vino el nombre de Puente de Ovando, usado ya en 1777, por estar inmediato a la casa del regidor Agustín de Ovando.
La cuadra se titula Calle del Puente de Ovando en el padrón de 1832, en 1866, desde 1896 en los almanaques de Mendizábal y en el siglo XX. Pero el nombre más antiguo y más corriente era Calle de Ovando, que se usa en las ordenanzas de Flon (1796), en 1793, 1821 y 1866. En el plano de Ponce (1856) y los de Careaga (1856-1883) se distingue entre la Calle de Ovando, la parte occidental de la cuadra hasta la rinconada, y el Puente de Ovando. En el plano de 1908 la cuadra se designa por Callejón de Ovando, debido a su forma, estando interrumpida la línea recta por la casa de la rinconada. Esta casa ya está marcada en el plano de 1754, y Veytia (1780) dice que “la Calle de la Aduana Vieja (Av. Or. 200, Infantes) tiene al fin un pequeño recodo en la casa del regidor don Agustín de Ovando y Villavicencio”.
El primero de esa familia que vino a Puebla, fue Agustín de Ovando y Ledesma, natural de Salvatierra, España, que fungió de alcalde en 1732, casó en 1733 con María Dolores Juliana Núñez de Villavicencio y murió en 1769. Su hijo, Agustín Ovando y Villavicencio, nació en 1745, casó con Juana Leandra Gómez de Parada y fue regidor y alcalde en 1773.
“Después renunció el regimiento, pero no los honores de él”, titulándose desde entonces regidor jubilado. Por segunda vez fue alcalde en 1791 y continuó en su cargo el año siguiente (1792). Le pertenecían no sólo dos casas en esta calle, posesión que se extendía hasta la Calle del Puente de Analco, donde también había una Casa de Ovando (1861), sino además la Casa de los Muñecos en la Calle 1a. de Mercaderes, así como haciendas en Acatlán. Heredó el mayorazgo de su hijo José María de Ovando y Parada, nacido hacia 1776, hacendado, que en 1821 fue capitán de la compañía de caballería de milicia nacional, formada para defender la Ciudad contra el ejército trigarante. En 1822 y en el padrón de 1832 se le cita como dueño de la casa, entonces núm. 1, de esta Av. 3 Or. 600, que habitaba él mismo. La hija de don Agustín, María del Rosario, casó con José Mariano Fagoaga, alcalde ordinario en México, quien heredó la casa de la Calle de Mercaderes. La familia Ovando costeó la capilla dedicada a S. Antonio en el templo de S. Roque. La finca en esta Av. 3 Or. 600 quedó en su poder hasta fines del siglo pasado. En 1886 los Sres. Lic. Eduardo y José María de Ovando y Haro heredaron de José María de Ovando y Cervantes las casas núms. 13, 14 y 15 (625-629) y las vendieron sucesivamente en 1886 (núm. 14), 1891 (núm. 13) y 1919 (núm. 15). En la última que forma la rinconada, mirando al Poniente y que se construyó en un sitio antes ocupado por zahúrdas, hoy vive el Gral. José María Sánchez, que fue gobernador del Estado en 1921-22.
Encima del zaguán de la núm. 13 subsiste un escudo.
En el plano de Ordoñez (1849) la calle lleva el nombre de la cuadra anterior. Calle de la Puerta Falsa de la Compañía.



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