Calle del Puente de Motolinía. Avenida 2 Oriente 600

En 1682, el caballero del orden de Santiago Anastasio Luis Salcedo Coronel y Benavides, que tres veces fungió de alcalde mayor de Puebla (1666-67), 1674-76 y 1682-83), fundó, en unión de su esposa, un hospital "para la curación de unciones", donde curaban “los enfermos del humor gálico, que por corrupción llamaban landre o bubas o mal francés” (el mal venéreo). La crónica franciscana de Baltasar de Medina (1682) ya menciona la existencia del “nuevo hospital para curar humor gálico” en Puebla. El establecimiento se hallaba en Tepetlapa, en la acera Norte de la Av. 2 Or. 1000, junto al río de S. Francisco. Su patrona era Ntra. Sra. de la Misericordia” (1692) o “Ntra. Sra. de la Caridad” (1694 y 1723); Bermúdez de Castro (1746) dice solamente “Nuestra Señora”. Vulgarmente llamaban al instituto el Hospital de las Bubas (1692), lo propio que en México se conocía el Hospital del Amor de Dios por el nombre popular de las Bubas.

Al mismo tiempo que el hospital, se hizo, para tener una cómoda comunicación con la Ciudad, un puente sobre el río (1682). Estaba “fabricado de cal y canto”, no de vigas como el de Analco, “a toda costa con la infatigable vigilancia de la Ciudad, colocando a sus dos lados, en uno de las armas reales y al otro las de la Ciudad." Según Veytia, el escudo de la Ciudad se hallaba en la banda Sur. Hoy se encuentra éste en el barandal Norte. La lápida ya no está completa, su leyenda reza: ACABOSE ESTA PUENTE A COSTA DE LA RENTAS DE LA NOBILISS(im)A YMPERI... La última palabra es evidentemente 'Imperial', faltando la voz 'Ciudad'. "La Imperial Ciudad de los Angeles" se titula a Puebla en la portada de la Vida de Catarina de S. Juan por el P. Alonso Ramos, impresa aquí en 1689. “Augusta imperial” son sus epítetos en la portada del folleto de Montoya (1701; véase también Portal Hidalgo). Cerón Zapata, otro contemporáneo (1714), escribe “la Imperial Cesárea, muy Noble y muy Leal Ciudad de la Puebla de los Angeles”, y “la Imperial Ciudad de México”, como leemos también en la portada de los poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, Valencia 1709. Pero México tenía un derecho legal a ese dictado, que se le concedió en 1523.

Escudo de Puebla en el Puente de Motolinía.

El puente recién construido “era bastante para el paso de un coche”, más estrecho, pues, que el de S. Francisco. Como “la puente que llaman del Hospital de las Bubas”, la mencionan en 1704; después se escribe simplemente Puente de las Bubas (1738, 1775, 1811, en el padrón de tiendas de 1816 y en 1852). La cuadra se designa por Calle del Puente de las Bubas en las Ordenanzas de Flon (1796), el padrón de 1832, los planos de Ordóñez (1849), de la Guía de 1852 y de Ponce (1856). En los planos se omite el artículo 'las'.

La cuadra 1000 (C. Díaz S. Ciprián), que sigue al puente, se llamaba Calle del Hospital de las Bubas en 1712, 1746 y 1749.

El hospital duró muy poco, dejando de existir entre 1694 y 1703 ("hospital que fue de unciones") y se refundió en el hospital de S. Pedro. "Aunque en sus principios, dice Cerón Zapata (1714), estuvo en corriente y con buenas disposiciones, por muerte de dicho caballero (Benavides), se fabricó en el sitio un mesón con título de S. Pedro, con otras casas y ac(c)sorias que hoy se halla en corriente con todo lo necesario, menesteroso y suficiente que necesita una casa de posada a su servicio, cuya renta goza y posee el hospital de S. Pedro, adjudicándola para el mismo efecto de unciones." En 1713, el hospital de S. Pedro dió el mesón en arrendamiento. Como Mesón de S. Pedro se lo menciona en 1742, y al hospital de S. Pedro pertenecían aún en 1868 varias fincas en la acera Norte de la cuadra 1000 (véase C. Monzones). El puente se denomina de S. Pedro en 1813.

En 1745 el mesón se convirtió en cuartel de la compañía de dragones que se mandó venir de Veracruz (véase Portal de Hidalgo). El cuartel está marcado en el plano de Medina (1754). Se puso una cañería para conducir a él el agua del manantial llamado Tanque de los Pescaditos, porque entonces (1745) todavía no se surtía el barrio de Analco de agua potable. Entre 1776 y 1780 el cuartel se quitó y después se trasladó a la Plazuela de S. José. Según Veytia, tomó el puente el nombre de los Soldados.

El puente que en el primer tiempo varias veces se designaba simplemente por la Puente Nueva del río de S. Francisco (1697 y 1703), se llamó también, en el siglo XVII, Puente de Carrillo. Así por ej., escriben en 1700: “Calle que baja de la iglesia del hospital de S. Pedro a la puente que llaman de Carrillo”, pues en la acera Norte de esta calle, antes de llegar al río, estaban las casas y el obraje que habían sido de Miguel Carrillo y del capitán Gabriel Carrillo de Aranda. Don Miguel fue alcalde en 1642, y don Gabriel en 1676 y 1689. Antes de 1693 pasó el obraje de Carrillo a poder del regidor y depositario general Domingo de Apresa y Gándara, que en 1697 tuvo el grado de capitán. Bermúdez de Castro dice que este persona tenía "un rico obraje para hacer paños vecino al puente que nombran de Apresa". Ya en 1703 el puente es conocido por el nombre del nuevo propietario: " Calle que va a de la casa, obraje y puente que llaman del capitán Domingo de Apresa"; igualmente en 1713 se escribe: "... la puente nueva que llaman de Apresa", o Puente de Apresa, en 1715 y 1756. Hacia 1780, según Veytia, "este nombre ya no era frecuente entre el vulgo".  Dueños posteriores del obraje fueron Sebastián de Apresa y el alguacil mayor José de Mendoza y Escalante (antes de 1743; véase C. Alguacil Mayor).

En 1758 fue propietario de "una casa del trato de ganado de cerda, inmediata al puente de las Bubas, frente del cuartel de los soldados arreglados", el capitán Manuel Eusebio del Toro y Santa Cruz. La casa no lindaba directamente con el río, estaba cerca del mesón de la Trinidad (núm. 3), es pues, la núm. 7 (1007) de la Av. 2 Or. 1000 (Díaz S. Ciprián).

Casa del capitán Manuel del Toro. El tercer piso parece posterior.

Era "de edificio alto y bajo con cinco balcones" (1768). Hasta el día es conocida por la 
Casa del Chiquero, que llega hasta la Av. Ayuntamiento. Allá colindaba con una curtiduría y otras casas, todas del mismo dueño. Por un personaje prominente consideraban al “capitán de caballos Manuel del Toro” ya en 1744. En 1761 se le cita como “apoderado del trato de ganado de cerda”, y fue uno delos vecinos a cuya iniciativa se condujo el agua potable al barrio. Por eso se le concedió, en 1758, una merced de agua para su casa. Murió antes de 1781. Un pariente de él fue probablemente el presbítero Lic. Manuel del Toro, que comenzó a edificar la iglesia de la Luz (1767). La familia estaba radicada en ese barrio desde su fundación, pues entre los pocos españoles que vivieron al otro lado del río a principios del siglo XVII, aparece el panadero Francisco de Toro (1612). El puente se llama de Toro ya en 1783, y desde esta fecha se usan a menudo los tres nombres de Bubas, Apresa y Toro juntos, a los que se agrega un cuarto en 1813: “Puente de S. Pedro, conocido por de las Bubas, de Toro o Apresa”. Desde el primer plano de Careaga (1856) hasta el de 1908 se emplea exclusivamente la denominación de Calle del Puente de Toro para designar la cuadra 800, habiendo caído en desuso las otras. Pero algunos veces decían también Puente de la Luz. 

Interior de la casa del capitán Manuel del Toro.

El puente sufrió varias reconstrucciones en el curso de los siglos. El agua potable que en 1726 condujeron los padres jesuítas de su hacienda de Amalucan al colegio del Espíritu tu Santo, pasaba por la banda Sur del puente. Por eso se pusieron “dos alcantarillas a la una y otra entrada muy altas, para mantener el agua en su peso por lo que baja al pasar por el puente” Esas alcantarillas son las que parecen torres en el plano de 1754. Se amplió el puente en 1839 y últimamente en 1886, cuando se le puso el barandal de hierro.

Los doce Franciscanos. Fresco en el convento de S. Francisco de Huejotzingo. El templo se terminó en 1571. Los frescos del claustro están firmados por “Fray Antonio Roldán 1558”. Las leyendas renovadas, quedando visibles restos de las originales, rezan: “Estos Mvy Di(c)hosos Y Bienaventurados Doze Religiosos Fuero(n) Los Primeros Fundadores De La FRe (fee) En Esta Nueva Yglesia Saliero(n) DEspana Año De 1524 Dia De La Co(n)versio(n) De S. Pablo Y Llegaro(n) A Esta TVA (tierra) Viernes Vigilia Vigilie (vigiliae) De Pentecostés Del Mesmo Año.— Fra Joa(n) De Palos  Fra Fra(n)cisco Ximenes —Fra Garcia De Cisneros — Fra Torivio Motolinia — Fra Fra(n)cis(co) De Soto — Fray Margel (Martín) De Vale(n)cia — Fray Margiel (Martín) De Iesos — Fray A(n)tonio De Civdad Rodrigo — Fra Jva(n) De Ribas —Fra Iua(n) Xva- rez—Fra Luis De Fue(n)sa(li)da —Frai A(n)dr(e)s de Cordovan”

En el mismo año de 1886, un vecino propuso el nombre de Motolinía que al parecer se aprobó, aunque un regidor objetó que "últimamente se había puesto en claro que ese padre era el fundador de la Ciudad". En el barandal Sur se lee: "PUENTE MOTOLINIA. AMPLIADO EN 1886". La denominación de Calle del Puente de Motolinía se usa en el Registro Público desde 1892, en el plano de Soto (1915) y los siguientes.

Calea de la cara de Fray Toribio Motolinía, del fresco de Huejotzingo.

Hijo de padres nobles, nació Toribio de Paredes en Benavente, provincia de Zaragoza, España, por el año de 1500. Tomó el hábito franciscano y fue uno de los 12 religiosos de su orden que, los primeros, vinieron a la Nueva España, en 1524, oyó repetir a los indígenas la palabra motololinía que, derivada del verbo tolinía ‘ser pobre’, significa ‘pobre, infeliz’, y la adoptó por sobrenombre. En 1525 fue guardián del convento de México, en 1528 de Texcoco y en 1529 de Huejotzingo. Por 1530 hizo un viaje a Centro-América. En 1531 intervino en la fundación de Puebla, tal vez con su carácter de "visitador, defensor, protector y juez de los indios en las provincias de Huejotzingo, Tlaxcala y Huacachula", como se titulaba en sus actos oficiales. Estuvo presente a la primera misa, 16 de abril, y al reparto de los solares. 

Firma de "Motolinya fray Toribio"

En la segunda mitad de 1532 acompañó al custodio Fray Martín de Valencia a Tehuantepec, donde pensaron embarcarse para la China. En abril de 1534 fue de nuevo guardián de Huejotzingo, después el de otros varios conventos de la Nueva España, por ej. del de Tehuacán, y de 1548 a 1551, provincial de su orden. Como tal figura en un documento del Ayuntamiento. 

Firma de "Fray Toribio Motolinya comyssario general"


Escribió obras históricas y teológicas, también en mexicano. Por 1540-42 compuso la Historia de los Indios de la Nueva España, de la cual existe otra redacción que se cita como los Memoriales. En 1555 defendió a los conquistadores, gobernadores, encomenderos y mercaderes de Indias contra los ataques del obispo de Chiapas, el dominico Fray Bartolomé de las Casas, autor de la Destrucción de las Indias (1552). Murió en 1569, estando en México, el último de sus compañeros. A su memoria se erigió la fuente colonial en el Paseo Bravo.


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