Según Cerón Zapata, el barrio de Sta. Ana fue poblado por naturales de Tlaxcala, estando ubicado en la salida del camino para esa ciudad. A indios de Tlaxcala se les había mercedado solares en 1559. El templo es muy antiguo, dice Veytia, sin dar noticias sobre su fundación. Por la Cartilla vieja sabemos que en 1537 el Ayuntamiento mercedó un solar y medio a Hernando de Torres para la construcción de una ermita o casa de Sta. Ana, no lejos del convento de S. Francisco, pero estando cayéndose esa capilla en 1550, se acordó que “se pasase la iglesia de Sta. Ana fuera de la traza de esta Ciudad, junto a las huertas y el camino que va a Tlaxcala, y se hiciera merced de 4 solares junto para ella y plaza, porque podía ser parroquia en algún tiempo”. Ríos Arce dice que en 1549 la iglesia de Sta. Ana estaba en construcción, pero en otro lugar de su obra se lee: “A los indios de Tlaxcala y cofrades de Sta. Ana, vecinos de Puebla, habían concedido el Ayuntamiento en 1572 dos solares para una iglesia dedicada a la dicha santa, y que vino ser como ayuda de parroquia, cuya iglesia principal era la del convento de S. Pablo.” Tal vez se debe considerar la donación de 1572 como un aumento del terreno ya antes mercedade. En los Libros de los Censos se menciona el barrio de Sta. Ana desde un principio (1584-89). A partir de 1640, cuando los dominicos fueron desposeídos de su doctrina el barrio perteneció a la parroquia de S. José, hasta que, en 1769 se agregó a la nueva de S. Marcos.
En tiempos de Veytia, la iglesia era muy obscura y húmeda, por ser su suelo de tierra como el de S. Pablo de los Naturales, con pobres adornos, exceptuando una buena capilla de fábrica entonces (1780) moderna, en que se veneraba una hermosa escultura de Jesús Nazareno con la cruz a cuestas, que sacaba en procesión por la Ciudad el lunes de la Semana Santa. El gran patio era cercado y plantado de árboles.
Hasta hoy la iglesia forma un contraste con los demás suntuosos templos de la Ciudad, lo que se expresa también por su nombre de Sta. Anita. Sta. Ana de los Naturales dice el plano de Ordóñez (1849). Encima de la puerta del costado Sur, a mano izquierda al entrar se lee: "1681 AÑOS".
En el templo había, a más de un altar de la patrona titular, otro de S. Lázaro obispo, cuya imagen se trasladó hacia acá, cuando se demolió la capilla vecina de ese santo (antes de 1856, véase C. Cruz Milagro). Pero Principalmente se veneraba en el siglo pasado la citada imagen de Jesús, entonces llamada el Señor de la Salud. En 1898 se incendió el templo, después de una fiesta. La imagen del Señor de la Salud, la de S. Joaquín, esposo de Sta. Ana, y otras varias quedaron carbonizada. Al año siguiente se estrenó la nueva imagen del Señor de la Salud. El tercer viernes de cuaresma, según la Noticia Curiosa (1860), hay fiesta en el templo, rindiendo los fieles votos de gracias al Señor de la Salud por las terminaciones favorables de las enfermedades que han padecido; lo mismo que una semana después en la iglesia del Señor de los Trabajos. Vulgarmente se le llama hoy a la iglesia el templo del Señor de la Salud, como lo hizo Carrión (1896), transfiriendo el nombre de Sta. Anita a la iglesia vecina de la Casa Santa (C. B. Juárez, C. 9 N. 2200).
La cuadra se titula Calle de Sta. Ana desde el padrón de 1832. Sólo en el plano de Ponce (1856) se lee: Cruz del Milagro (véase esta calle). "Calle del Costado del señor de la Salud o de Ntra. Sra. Sta. Ana" escriben en 1905.
El barrio de Sta. Ana recibió una fuente al concederse un limón de agua al convento de S. Pablo; pues los religiosos tuvieron que abastece una fuente pública "en la esquina que llamaban del Barbero" (antes de 1707). Una calle de la Pila, no lejos de la iglesia, se registra en 1791.


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