Esta cuadra se titula Calle de la Portería del Convento de S. Jerónimo en 1759 y en el padrón de 1832; Calle de la Reja de S. jerónimo en 1868; Calle de la Reja en 1857, 1863, 1870 en Nieto y Camarillo; Calle
de las Rejas de S. Jerónimo en 1805 y en la nomenclatura de la Guía de 1852; Calle de las Rejas en el directorio de la Guía, el plano de Ponce (1856) y en 1894. “Las rejas o locutorios eran piezas que daban a la calle, todas seguidas, aunque independientes entre sí. En la pared interior, medianera del convento, se hallaba practicada una grande abertura cuadrada, que ocupaba casi todo el lienzo de aquélla y estaba defendida, tanto por la parte interior como por la exterior, por rejas de hierro de púas del mismo metal,
cuyas fuertes varas se hallaban tan poco separadas unas de otras que no dejaban espacio suficiente para introducir la mano, así es que la monja, para entregar o recibir algún obsequio hacía uso de una pequeña
pala adherida a un mango largo. Allí, tras la rejas, las religiosas, en presencia de la madre escucha, platicaban con sus visitas, y si aquélla era recoleta (de rigurosa observancia), permanecía con el velo echado y sólo descubría su rostro a sus parientes.” La portería y las rejas del monasterio de la
Santísima se hallaban en dos calles distintas (véase C. fuenleal).
El locutorio del convento de S. Jerónimo estaba en la parte Sur de la acerca Oriente de esta cuadra. En el mismo edificio, que pasó a poder del Ayuntamiento, fundóse la Escuela Normal de Profesores, el 16 de septiembre de 1879 (o el 20 de enero de 1880), y hoy se encuentra allá una escuela oficial.
Otro nombre de esta cuadra era Calle de S. Pantaleón, que se usa en las Ordenanzas de Flon (1796), en 1805, 1830, 1839. En el padrón de 1932, los planos de Ordóñez (1849), de la Guía de 1852 y los de Careaga (1856-1883). El Colegio de S. Pantaleón estuvo en el edificio situado en la esquina de esta calle a la Av. 5 Or. 1, por donde tiene su entrada principal y que algunas veces llevaba el mismo nombre. Su fundador fué el obispo Domingo Pantaleón Alvarez de Abreu (1743-63), que lo erigió como aumento del Colegio Palafoxiano, no como colegio distinto, aunque le puso un nombre especial, eligiendo a su santo por patrono. Hizo un amplio general o aula para los grandes concursos que solía haber en las funciones literarias, y viviendas para el rector y los maestros, y una fuente en el patio. Estrenóse en 1762. Según el padrón de 1832 y la Guía de 1852, se alquilaban los bajos del edificio a particulares. Desde 1867 fué propiedad de Manuel García Teruel, hermano de don Luis (véase C. Correo viejo), sirviendo de Palacio de Justicia. El Estado lo compró en 1895. De 1897 a 1914 albergó en el entresuelo, con entrada por esta cuadra, la Jefatura Política que hasta entonces estuvo en el Palacio Municipal y antes en la Alhóndiga
(véase Pasaje). La antigua aula, situada en el piso bajo a la derecha, sirve hoy de sala para los tribunales.
El nombre de Calle de Leona Vicario se dio a la cuadra en 1889, por acuerdo del Cabildo, pues se habían acercado a un regidor los alumnos de la Escuela Normal, suplicando que se le pusiera a la calle el nombre de un héroe de la Independencia y ofreciendo pagar las placas. María Leona vicario, joven de distinguida familia de la capital de México, vivía al lado de su tutor, el abogado Agustín Fernández de San Salvador, decidido partidario de la dominación española. Su novio fué Andrés Quintana Roo, practicante de leyes en la oficina de su tutor. Adhirióse don Andrés al partido insurgente y se refugió, en 1813, a Tlalpujahua (al oriente de Maravatío, Michoacán), donde estuvo el campo de Rayón. Se estableció una activa correspondencia entre los insurgentes y doña Leona, que gastó considerables sumas de su crecido caudal para ayudarles en sus empresas. Interceptadas algunas de sus cartas, la joven fué internada en el colegio de Belén por orden del gobierno. El 23 de mayo, al anochecer, se arrojaron tres hombres armados a la portería del instituto, entraron a la habitación de doña Leona y la sacaron, llevándola a Tlalpujahua donde se casó con su amante. La lápida de su sepulcro, en el panteón de Sta. Paula, rezaba: “A la memoria
de la Señora Doña María Leona Vicario de Quintana que falleció el día 21 de agosto de 1842”. Su esposo, nacido en Mérida (Yucatán) el año de 1787, se distinguió en la guerra de la Independencia y revistió siempre altos cargos políticos en la República, hasta su muerte, acaecida en 1851. El territorio de la
península donde nació, lleva hoy su nombre.
De acuerdo al Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del INAH existen, a este año (2026), las siguientes edificaciones stán inscritas en este catálogo:
- Calle 2 Sur 502
- Calle 2 Sur 504
- Calle 2 Sur 505
- Calle 2 Sur 506
- Calle 2 Sur 509
Fotos




No hay comentarios:
Publicar un comentario